LA ALIMENTACIÓN EN EL CÁNCER – Conocemos bien la importancia que la alimentación tiene sobre nuestra salud, sobre todo cuando hablamos de enfermedades como el cáncer, dónde está demostrado el papel que los alimentos juegan en la prevención de esta enfermedad.

Sabemos que el consumo excesivo de proteínas animales en forma de carne y embutidos son factores de riesgo en el cáncer de colon, por ejemplo. Y que un consumo diario y variado de fruta y verdura, gracias a su contenido en fibra vegetal y antioxidantes, reduce el riesgo de padecer esta enfermedad.

No obstante no se habla tanto de lo que deberíamos comer cuando esta enfermedad ya esta desarrollada y hemos comenzado un agresivo tratamiento de quimioterapia.

Estos tratamientos generan una importante intoxicación en el organismo, donde el paciente, sesión tras sesión, fácilmente se va debilitando, dando lugar a una bajada de las defensas naturales, aparecen episodios muy desagradables de nauseas, vómitos, cambios en la percepción de los sabores, dificultad en la digestión o diarreas, entre los más frecuentes.

En la consulta tenemos muy en cuenta la salud y el bienestar de nuestros pacientes, ofreciendo un cambio de alimentación que tiene en cuenta el estado del paciente y de la enfermedad, dando una serie de recomendaciones que ayudarán, en primer lugar, a que estos desagradables síntomas desaparezcan al tiempo que procuramos que el cuerpo esté en las mejores condiciones para poder luchar contra la enfermedad.

A continuación vamos a ver alguna de estas soluciones prácticas para estas situaciones:

  • En primer lugar con el fin de ayudar a mejorar nuestras defensas naturales y que el cuerpo recupere toda su capacidad de recuperación le recomendamos una sopa de miso. Esta interesante sopa de fácil elaboración, contiene verduras, alga wakame (rica en minerales) y miso, un fermento vegetal que contiene probióticos de muy buena calidad que nos ayudarán a mejorar las defensas, fortalecer el sistema digestivo y, de rebote, recuperar la vitalidad .

  • En caso de sufrir episodios de diarrea, nos ayudará a pararlo y reequilibrar la pérdida de minerales, hacer una bebida con kuzu, la raíz de una planta que podemos encontrar en forma de polvo, es muy rica en minerales y disuelta en agua fría y cocinada unos minutos resultará ser muy eficaz.

  • Si se tienen náuseas y vómitos, las cerezas de umeboshi, gracias a su concentración en sales minerales y probióticos naturales nos ayudarán a frenar estos desagradables síntomas. Estas cerezas son un fermento vegetal muy preciado en oriente por sus propiedades terapéuticas, que se ha usado a nivel medicinal durante cientos de años.

Todos estos consejos serán más eficaces si al mismo tiempo, reducimos una serie de alimentos que en este momento vital, no nos son favorables.

A evitar:

  • Cerveza, vino ni ningún tipo de alcohol o vinagre.

  • Azúcares refinados de todo tipo, incluido los integrales o morenos.

  • Dulces, bollería, pasteles, caramelos, helados y todo tipo de productos que puedan contener azúcares.

  • Bebidas artificiales, colas, refrescos, inclusive zumos de fruta artificiales.

  • Exceso de fruta cruda sobre todo las frutas tropicales; podemos utilizar fruta local y de temporada cocinada en forma de compota o el horno.

  • Productos excesivamente refinados o procesados. Mejor utilizar alimentos integrales sin refinar.

Unos buenos consejos:

  • Procura llevar una alimentación equilibrada, simple y frugal.

  • Utiliza las cocciones adecuadas para cada alimento ayudando a conservar las propiedades de estos y al mismo tiempo facilitar la digestión en tu cuerpo.

  • Masticar y ensalivar muy bien todo lo que te pongas en la boca. Al menos 30 veces cada bocado.

  • Cena pronto y ligero.

  • Come poco y con frecuencia. Procura hacer 5 ó 6 ingestas al día.

Pídenos ayuda para poner orden en tu alimentación, haremos una dieta adaptada a tus necesidades, te procuraremos todas aquellas recetas que puedas necesitar y, si te hace falta, vendremos a tu casa a enseñarte a cocinar estos platos.