El miso, palabra que significa literalmente “fuente de sabor“, es una pasta que se obtiene a partir de soja fermentada con sal marina.

Propiedades del miso:

  • Tiene propiedades depurativas para el organismo, pues ayuda a eliminar toxinas y sustancias perjudiciales para la salud. Es especialmente beneficioso para las personas sometidas a radiaciones o fumadores.

  • Es rico en minerales como calcio, hierro, magnesio, y fósforo, y posee un alto contenido en proteínas, además de ser una buena fuente de carbohidratos y vitamina B12.

  • Al ser un alimento fermentado interviene de manera positiva en el proceso de digestión. Gracias a sus enzimas y fermentos favorece el equilibrio de la flora intestinal (bacterias prebióticas) siendo por ello aconsejable tanto en caso de diarreas, estreñimiento o mala digestión (acidez de estómago, gases, eructos, etc.).

  • Beneficioso en enfermedades cardiovasculares ya que contiene ácido linoleico y lecitina de soja que disuelven el colesterol en la sangre y evitan el endurecimiento de los vasos sanguíneos.

  • Gracias a sus isoflavonas, que favorecen el equilibrio hormonal de la mujer, el miso es muy adecuado en la menopausia ayudándonos a combatir los síntomas más habituales como sofocos o pérdida de calcio (osteoporosis).

  • Es un buen alcalinizante ya que nos aporta muchos minerales y favorece la eliminación de la acidez del organismo causada por alimentos acidificantes como el azúcar blanco, los alimentos refinados y las grasas animales. Si unimos ese poder alcalinizante junto a sus glúcidos y minerales de fácil absorción es lógico que muchas personas sientan un aumento del nivel de energía.

  • A tener en cuenta: el consumo del miso no es adecuado en personas con hipertensión arterial o que necesiten evitar el consumo de sal debido a su elevado contenido de sodio .

Cómo se consume el miso:

Aunque su uso más conocido es para la elaboración de caldos y sopas, el miso es un ingrediente adecuado para aportar un extra de sabor en muchas preparaciones haciendo que estén mucho más deliciosas:

  • Adobos para marinar carnes, pescados y alimentos como el tofu.

  • Para dar sabor al agua de cocción de arroces y pastas.

  • Para dar sabor a mantequillas y margarinas que luego se utilizan para condimentar verduras.

  • Para elaborar patés y salsas más sabrosas, por ejemplo, la mahonesa está muy buena si le añadimos un poco de pasta de miso y el hummus resulta delicioso si además de tahini añadimos un poco de este condimento.

Interesante ¿verdad?,…en el próximo artículo hablaremos de los tipos de miso y cómo utilizarlo en una sencilla receta, no os lo perdáis!!!