Hoy hablaremos de los errores que cometes para perder peso y que comprometen tu salud!

Esta semana todos hemos vuelto a la ritmo y rutinas diarias después de días de excesos culinarios, por eso much@s pensamos ponernos a “dieta” para intentar bajar “kilitos” que hemos podido coger estos días de fiesta. 

Sabemos que la fuerza de voluntad es el ingrediente principal para una buena dieta, pero no el único. Si queremos bajar de peso, y hacerlo de forma efectiva, tenemos que ser conscientes de qué debemos hacer y qué debemos evitar durante el tiempo que nos mantengamos a dieta.  

Llevar una dieta equilibrada con el consumo necesario de hidratos de carbono y proteínas tendrá los efectos positivos que buscamos para perder esos kilos de más y mejorar nuestra salud. 

Cometer errores a la hora de hacer dietas es algo muy frecuente que frustra y que normalmente tras no conseguir adelgazar conlleva al abandono de la misma.  

Vamos a descubrir algunos erroreque puedes cometer para perder peso, ya que reconocerlos puede allanarnos el camino y hacer el proceso más fácil: 

  • Dejar de comer HIDRATOS DE CARBONO: son los primeros que desaparecen al comenzar una dieta, sin embargo no deben desaparecer del todo sino ser sustituidos por hidratos de bajo índice glucémico, como el cereal integral, legumbre, pasta integral o verdura. 
  • Obsesionarse por las CALORÍAS: las calorías son necesarias para mantenernos vitales y con energía. Si reducimos calorías drásticamente nos sentiremos fatigados, agotados y con hambre! 
  • Obsesionarse por el consumo de GRASAS: no todas las grasas son perjudiciales para la salud ni provocan un aumento de peso. Se pueden eliminar las grasas saturadas, pero no las saludables que contienen alimentos como el salmón, el aguacate, los frutos secos o el aceite de oliva. 
  • SALTARSE COMIDAS: puedes pensar que compensa excesos, pero es un error. Lo recomendable es comer varias veces al día, reduciendo la cantidad para llegar al momento de las comidas sin un hambre atroz. 
  • Sustituir alimentos por COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS: abusar de batidos de proteínas, barritas dietéticas o pastillas pueden ocasionar carencias nutricionales. 
  • Cuidado con las DIETAS MILAGRO basadas en un alimento: con ellas se dejan de tomar calorías y nutrientes necesarios para que el organismo funcione correctamente. 
  • PASAR HAMBRE: al disminuir el consumo de calorías, el ritmo metabólico también cae en picado, el cuerpo entra en “estado de alerta”, reduciendo al mínimo las funciones básicas para conseguir un ahorro de la energía y proteger las funciones de los órganos vitales, por lo que, aunque al principio se consiga una pérdida de peso (más bien de agua y de masa muscular), conforme se aumenta la ingesta calórica se recupera todo el peso perdido e incluso más (el llamado efecto rebote).  Además, el hambre unida a la inestabilidad propicia en un breve periodo de tiempo los  atracones o ingestas compulsivas de alimentos. 
  • Hacer DIETA por un tiempo determinado y no cambiar los hábitos alimentarios, que es lo realmente eficiente! 
  • Cenar sólo FRUTA: es cierto que debemos intentar hacer cenas ligeras, pero esto no quiere decir que debamos comer exclusivamente fruta. De hecho, el nutriente principal de este tipo de alimentos es la fructosa, un hidrato de carbono que aporta energía inmediata y que de no ser gastada rápidamente acabará transformándose en grasa, pasando a formar parte de nuestras reservas. Por lo tanto, si comemos varias piezas de fruta por la noche podemos incluso fomentar el efecto contrario al deseado. 
  • EJERCICIO FÍSICO: NO realices ejercicio como un método compensatorio de una mala alimentación, de ser así, te acabará pasando factura. El ejercicio físico solo NO ayuda a perder peso si igualmente comes más calorías de las que gastas. La práctica de ejercicio físico de manera regular te ayudará a perder grasa corporal y mejorará tu forma física y tu salud, ya que además, el ejercicio genera endorfinas y aporta bienestar. Busca un deporte que te guste, que disfrutes y que no te suponga esfuerzo introducirlo en tu rutina diaria. 
  • Y por último: NO SER REALISTA; sin duda, uno de los errores más frecuentes es no ser realista. Cuando comenzamos una dieta, es posible que estemos hiper motivados, que nos hayamos hecho una idea de lo que será nuestro cuerpo al cabo de unos meses y lo bien que nos sentiremos. Pero la realidad, es que la pérdida de peso es un proceso lento, en que hay que trabajar duro, marcar objetivos factibles y, MUY IMPORTANTE: estar asesorado por un profesional! 

Intenta ser constante, NO TE RINDAS ni tengas sensación de fracaso si te saltas tu dieta. Ayúdate haciendo actividades que te llenen y mimen. 

Y recuerda: intenta adquirir hábitos de alimentación saludables que se puedan mantener indefinidamente.